TOKYO, Japón.- El tsunami de Japón, ocurrido el mes de marzo, dejó a cientos de huérfanos con muy poca esperanza. El misionero de Pioneers (Pioneros) en Japón, Tony Haug, señala: "Hay al menos 1,200 niños que perdieron por lo menos a uno de sus padres en el tsunami y terremoto, y al menos 200 perdieron a los dos".La mayoría de estos huérfanos terminarán con sus parientes o en orfanatos debido a que, según Haug: "Japón históricamente es conocida como una sociedad muy cerrada cuando se trata de la adopción".
Mientras tanto, se les enseña a los niños a sonreír y aceptar las cosas como son. Haug agrega: "La palabra en japonés es 'gaman', simplemente aceptar las cosas como son, recibirlas y vivir con ellas. Es una manera pasiva de lidiar con las tragedias".
Eso no provee mucha esperanza, pero los Haug planifican cambiar eso al abrir un ministerio preescolar en inglés: "Incluso si llegan 10 niños, eso representa potencialmente alrededor de 300 japoneses en familia extendida y amigos a los que podemos ministrar".
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