
Sus nietos iniciaron los preparativos para el funeral, el ataúd permaneció en casa de la familia unos cuantos días antes del entierro, para que familiares y amistades pudieran despedirse.
A un día de ser enterrada, su nieta fue a visitar al ataúd, pero para su sorpresa el “cadáver” ya no estaba dentro, había desaparecido.
Inmediatamente pidió ayuda a sus vecinos para buscarla por los alrededores del pueblo, hasta que fue encontrada tranquilamente en la cocina.
“Dormí por mucho tiempo. Después de despertar sentí mucha hambre y vine a cocinar algo para comer. Tuve que empujar mucho la tapa del ataúd antes de poder salir”, explicó Xiufeng ante el asombro de su familia y amigos.
Los médicos la volvieron examinar y parece ser que la anciana sufrió una muerte artificial, en la cual se pierde la respiración pero se mantiene la temperatura corporal. AcontecerCristiano.Net
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