Luchador abandona las artes marciales mixtas para predicar el Evangelio

Luchador de artes marciales mixtas se convierte en misionero
Un luchador de Artes Marciales Mixtas (MMA), abandonó su carrera deportiva para compartir el Evangelio en África y ayudar a los más necesitados.

Justin Wren, empezó a competir en las luchas libres desde muy joven, era algo que le apasionaba. Después de haber conseguido varios logros deportivos en esta disciplina, en una de sus peleas, tuvo un accidente, se rompió los ligamentos del brazo.

"Yo estaba con un terrible dolor desde mi cuello hasta mi mano. Mi codo fue roto y desplazado. Me había desgarrado el ligamento colateral cubital. No hubo daño en los nervios. Lo angustiante fue que mi compañía de seguros no quiso pagar por mi cirugía", dijo Justin a Christianity Today.

"Comencé  a tomar calmantes para aliviar el dolor y me hice dependiente. Comencé a consumir drogas para poder calmar mi dolor físico, como también mi dolor emocional y la depresión que me había atormentado desde la escuela primaria", expresó el ex luchador.

Después de superar su lesión, volvió al cuadrilátero. Su popularidad en la comunidad de MMA fue creciendo, así como sus vicios. Justin comenzó a consumir altas dosis de alcohol y cocaína. "He dividido mi tiempo entre la lucha, la formación y el uso de drogas".

Misionero con niños en el Congo
Justin con niños en el Congo.
"Mi vida tocó fondo cuando fui expulsado de uno de los mejores equipos de lucha del mundo, por haber usado drogas. Mi sueño de infancia se convirtió en una pesadilla viviente. Pero cuando todo el mundo me abandonó, mi amigo Jeff continuó ayudándome", dijo.

Jeff le invitó a formar parte de un retiro de hombres cristianos, donde elevó una oración: "Dios, yo soy un adicto al alcohol y a las drogas. Soy un mentiroso y un tramposo. No quiero hacer daño a nadie más. No quiero hacerme daño. Desesperadamente te necesito en mi vida", clamó.

"Dios me hizo libre. Todas las cadenas emocionales de la depresión, esclavitud, simplemente se rompieron. Al mismo tiempo, sentí los brazos de Dios a mi alrededor, como un padre abraza a sus hijos", recuerda.

Después de esta experiencia, sus objetivos de vida cambiaron. "Yo quería algo más que la fama en MMA, quería servir a Dios. Empecé a trabajar como voluntario en algunos ministerios y en las cárceles, compartiendo mi historia a la gente", dijo.

Más tarde. Justin  decidió convertirse en un misionero, así que viajó al Congo para cumplir con la Gran Comisión y servir a las tribus del lugar, especialmente a los pigmeos. AcontecerCristiano.Net
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