Arqueólogos encuentran el altar que edificó Josué en Canaán

Restos arqueológicos de altar judío en Canaán

Un arqueólogo aseguró haber realizado uno de los descubiertos más importantes del último siglo: el primer altar construido por los hebreos en Tierra Prometida.

La estructura rectangular de nueve por siete metros, se encuentra en lo alto del antiguo monte Ebal, hoy llamado Jebel Eslamiyeh, situado en la parte norte de Cisjordania, cerca de la ciudad bíblica de Siquém, actualmente la ciudad palestina de Naplusa.

A principios de los años 1980, Zvi Koenigsberg y Adam Zertal, que en la época era un estudiante de arqueología, querían divulgar al mundo lo que hallaron en lo alto del monte Ebal

Zertal, que falleció en 2015, había descubierto las ruinas y logró excavarlas, incluso enfrentando barreras por estar en territorio de la Autoridad Palestina. Conocido como El-Burnat, "el sombrero", en árabe, el monte de piedras se encuentra en un anfiteatro natural, 880 metros sobre el nivel del mar, y 60 metros bajo la cima del monte.

La estructura fue erguida con piedras "no trabajadas". Sus paredes internas fueron diseñadas para que las personas pudieran caminar sobre la estructura. Una rampa de siete metros, con inclinación de 22 grados, lleva hasta la cima de la estructura. Existía una gran cantidad de pedazos de cerámica alrededor de las ruinas. Ellos datan del mismo período: el inicio de la Edad del Hierro, aproximadamente en el año 1250 a. C. Todo esto está en armonía con la descripción de Deuteronomio 27: 4-5.

Aunque Zertal creía que la Biblia estaba llena de "mitos", Koenigsberg, que es judío practicante, apuntó que esa estructura se asemejaba con la descripción del altar del Segundo Templo en Jerusalén. Él incluso presentó al colega un antiguo libro rabínico, que contenía un diseño casi idéntico al esbozo hecho por Zertal.

Otros aspectos de la excavación confirman que éste fue el lugar de un altar judío.

Entre las piedras había vestigios de una gran cantidad de cenizas y más de 3.000 huesos de animales. Un estudio mostró que los huesos habían sido quemados por el fuego, siendo de ganado, ovejas y cabras con cerca de un año de edad. Esto muestra que serían de animales sacrificados de acuerdo con la ley levítica. Toda la estructura fue destruida intencionalmente alrededor de 1140 a.C., cuando el tabernáculo estaba en Silo, al sur del monte.

Los descubrimientos de Zertal fueron cuestionados por otros arqueólogos más experimentados y se convirtió en una figura rechazada en el mundo académico.

"Tuvimos embates difíciles con académicos que se rehusaron a aceptar que él había encontrado el altar de la época de Josué", recuerda Kroenigsberg. Fueron ocho años de excavaciones y Zertal murió sin tener su trabajo reconocido.

El Dr. Yitzhaki Paz, arqueólogo jefe de la Autoridad de Antigüedades de Israel, se negó a reconocer el trabajo de Zertal.

"Hay una hipótesis de que esas ruinas sean la base de una torre de guardia. En cualquier caso, la arqueología no es una ciencia exacta, y no hay como probar 100% la conexión entre este sitio arqueológico y el altar edificado por Josué", declaró.



En el artículo científico en que publicó sus descubrimientos, en la revista Biblical Archaeology Review, la más respetada en el segmento, Zertal aseguraba que ese no era sólo un antiguo altar israelí, sino uno descrito en detalle dos veces en la Biblia, Deuteronomio 27:4-5 y Josué 8:30-31". AcontecerCristiano.Net
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